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MI EXPAREJA ME IMPIDE VER A MI HIJO | Garcia y Muñoz Abogadas
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MI EXPAREJA ME IMPIDE VER A MI HIJO

Cada vez son más los que acuden a nuestro despacho angustiados porque tras una ruptura de pareja, el progenitor que queda como custodio de hecho del menor, impide o dificulta al otro visitar al mismo.

A partir de ese momento se inicia un calvario sin fin en el que el menor suele ser el gran damnificado.

Cuando un progenitor impide o dificulta el derecho de visitas del otro estamos ante una privación de un derecho que les pertenece a ambos, por un lado, es un derecho del progenitor de visitar y participar en la crianza y educación del menor y, por otro,  es también de éste último de disfrutar y crecer bajo al amparo de ambos sus padres.

Ante una situación así, cuando la pareja que se rompe está casada, la ciudadanía en general tiene claro que para disolver el matrimonio debe acudir a un profesional para que lleve a cabo un procedimiento de separación o divorcio. De ese modo, casi por inercia estarán asesorados por un abogado desde el primer momento, lo que tendrá como consecuencia que ambos estarán bien informados con respecto a las medidas a adoptar cuando existen hijos de la pareja.

Pero, ¿ Qué ocurre cuando la pareja que se rompe no está casada pero existen hijos? En este caso, si bien el cese de la convivencia es un acto relativamente simple si no existen hijos, cuando los hay, los progenitores no saben cómo actuar si no existe un buen entendimiento entre ellos y la comunicación comienza a complicarse hasta el punto de que una de la partes llegue a prohibir o dificultar las visitas por parte del progenitor que no tenga al menor o menores.

Hay que indicar que el régimen de guarda y custodia está regulado en nuestro código Civil en su artículo 92.

En García y Muñoz Abogadas, en la Calle Mayor de Cartagena, Murcia, estamos a su total disposición para arrojar algo de luz si usted se encuentra ante un escenario como el arriba descrito.

Sepa usted que aunque no exista matrimonio entre la pareja, disponemos en nuestro Ordenamiento Jurídico de procedimientos a los que podemos acudir para regular la guarda, custodia , alimentos  y cualquier otra circunstancia que concierna a sus hijos menores, de manera similar a cuando media matrimonio entre las partes.

En nuestra Ley de Enjuiciamiento Civil, no existe diferencia alguna entre hijos matrimoniales y extramatrimoniales, así lo indica la Sentencia del Tribunal Supremo de 7 de julio de 2004 cuando indica que «… en la regulación de los hijos matrimoniales o no matrimoniales, primará el interés del mismo según el artículo 158 de nuestro Código Civil…»

Este proceso nos permitirá regular todos los aspectos relativos a los hijos, de una forma similar a como se regulan en caso de divorcio si la pareja estaba casada.

Desde García y Muñoz Abogadas, les recomendamos encarecidamente acudir a él cuanto antes siempre que exista una ruptura de una pareja de hecho con hijos menores, aun cuando no haya surgido conflicto alguno en cuanto a visitas u otras cuestiones de índole económicas, pues las vicisitudes de la vida son tan diversas que hacen obligatorio regular legalmente todas las cuestiones relativas a la relación de los progenitores con los hijos menores tras la ruptura de la pareja.

De esta forma, se fijarán judicialmente los derechos y obligaciones de cada uno de los progenitores para con su hijo con independencia de que haya existido o no matrimonio previo.

Se hará necesario fijar un régimen de visitas , distribuir los periodos vacacionales, establecer una pensión de alimentos adecuado en función de los ingresos y gastos de los progenitores, así como también establecer el tipo de custodia y otros aspectos…

Para ello se interpondrá un procedimiento de guarda, custodia y alimentos de hijo o hijos no matrimoniales donde se fijarán las medidas paterno-filiales adecuadas a cada situación y a cada menor. Este procedimiento podrá ser contencioso o de mutuo acuerdo, siendo este último el menos costoso tanto económicamente hablando como en cuanto al tiempo necesario para obtener una sentencia que fije las referidas medidas. En él, los progenitores podrán ir asistidos por el mismo abogado y procurador si así lo desean, factor determinante para el ahorro de costes en el procedimiento.

Por ello, si los padres logran ponerse de acuerdo en los factores esenciales relativos al menor o menores, podremos interponer la demanda de mutuo acuerdo, cuidando los aspectos esenciales y detallando al máximo las situaciones ante las que se pueden encontrar en el futuro para evitar conflictos sobrevenidos.

Por desgracia, esto no es siempre posible, por lo que en muchas ocasiones tendremos que echar mano de la demanda contenciosa, que será mucho mas larga y costosa .

Para sintetizar, podemos indicar que la demanda de guarda y custodia de mutuo acuerdo, consta de un convenio regulador en el que se plasma la regulación de mutuo acuerdo de los progenitores de todos los aspectos esenciales de las relaciones de los mismos con los hijos, a saber:

  1. Si la custodia será compartida o monoparental.
  2. El régimen de visitas del progenitor no custodio, las vacaciones o la regulación de la custodia compartida, si procede.
  3. La pensión de alimentos.
  4. La regulación de los gastos extraordinario, como pueden ser la asistencia a clases particulares, los viajes, las visitas médicas no urgentes…
  5. Y el uso del domicilio familiar, entre otras muchas cuestiones..

La demanda se presentará junto con la propuesta de convenio regulador y los documentos necesarios en el Juzgado que, admitida a trámite, citará a las partes para que ratifiquen la misma.

El expediente pasará al Ministerio Fiscal que examinará todas y cada de las clausulas contenidas en el convenio por si existe alguna que pudiera ser perjudicial para el interés del menor finalizando con la sentencia que aprobará el convenio regulador.

En el caso de que el procedimiento sea contencioso, como consecuencia del desacuerdo de los progenitores en los aspectos esenciales arriba citados, cada uno de ellos presentará una demanda con una propuesta de convenio regular asistido cada uno por un abogado y un procurador distinto.

A la demanda, además se le acompañarán todos los documentos que puedan acreditar y sustentar las propuestas de cada clausula del convenio de cada uno de los progenitores. Así , por ejemplo, se aportarán documentos relativos a ingresos, trabajo, disponibilidad, gastos …etc.

La demanda, junto a la propuesta de convenio y a los documentos acreditativos de cada situación de los progenitores, se presentará en el juzgado y, una vez admitida, se dará traslado al otro progenitor para que conteste a la misma. Pasado el plazo se citará a las partes para la vista del juicio, asistidos por el Ministerio Fiscal y finalizando por sentencia.

 

Recuerde que cada caso debe ser estudiado de manera individualizada, por lo que en García y Muñoz Abogadas seguimos a su servicio en la Calle Mayor Nº 31 de Cartagena, siempre bajo cita previa a nuestros teléfonos o vía correo electrónico.

 

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